Joaquín Casado, cronista oficial de la villa de Posadas desde hace nueve años

Tito Barrena

Esos años como cronista maleno años le habrán dado bastantes conocimientos para saber a fondo la evolución histórica, económica y social de Posadas. En su opinión ¿hacia dónde cree que camina Posadas en la actualidad?
Habiendo nacido y vivido aquí siempre, habiendo trabajado en una barriada obrera durante 35 años, y preocupado siempre por los problemas sociales, creo tener una visión general de mi pueblo, como muchos otros malenos. La gran evolución que ha experimentado Posadas ha sido a partir de la instauración de la democracia; el estado de derecho ha mejorado mucho la vida de todos, aunque siguen habiendo necesidades que afrontar. A mi modesto entender Posadas debe buscar recursos que aseguren el trabajo a las personas, en especial a los jóvenes. Una industria agroalimentaria, la explotación de los yacimientos mineros, potenciar los atractivos turísticos locales y de la comarca, mejorar la frecuencia del ferrocarril que hiciera de Posadas pueblo dormitorio o casi un barrio de la capital, etc.., son algunas de las líneas por las que avanzar. Toda esta zona es un lugar muy agradable para vivir y prueba de ellos es que varias familias europeas la han elegido como su residencia (alemanes, ingleses, holandeses, rumanos…)

¿Qué puntos ha tocado como cronista y cuales han sido las distintas restauraciones e intervenciones que se han realizado en edificios representativos de la historia local?
Nada más nombrarme cronista la Concejala de Cultura me facilitó una llave del Archivo Municipal. Mi primera impresión fue desastrosa: si bien los documentos más antiguos estaban a buen resguardo, la mayor parte de los legajos y cajas estaban amontonados en un pequeño recinto que se llovía, y por donde corrían las ratas y los insectos xilófagos se comían el papel. En los años 80 una archivera hizo una clasificación que permitía buscar algún documento con esperanza de éxito. Hicimos gestiones y estimo que conseguimos despertar la preocupación de los distintos alcaldes. Se comenzó a hacer un índice informático, se trasladó todo a un edificio nuevo y se instaló con cierto orden, en la actualidad se está digitalizando en etapas anuales. El concejal Daniel García que es historiador y arqueólogo, ha redactado unas normas para que cualquier investigador pueda hacer su trabajo y saber a qué atenerse. Creo que estas y otras actuaciones han hecho a los vecinos sentir respeto por este “almacén de papeles viejos”. Por otra parte en ese edifico se guarda también el Archivo de Protocolos Notariales de la comarca, el cual se consiguió que se quedara en Posadas evitando su traslado a Sevilla o Madrid. Esto facilita la investigación a cualquier persona de Posadas y pueblos de la comarca.
Otro asunto que nos preocupa y en el que estamos trabajando es la existencia de gran cantidad de restos prehistóricos y fósiles que varias personas tenemos recogidos de la localidad y sus alrededores. Estamos haciendo lo posible para que todo ello constituya el inicio de un museo local como muchos pueblos tienen. Estas personas están en magnífica disposición para donar o ceder esos restos, ¿pero dónde ponerlos? Este futuro museo tendría una finalidad didáctica en primer lugar y además sería otro atractivo turístico a añadir y completar al conjunto de dólmenes de La Serrezuela.

¿Existe algún patrimonio abandonado que actualmente, sea fruto de la dejadez o ignorancia de las autoridades locales y provinciales?
Las Corporaciones locales de cualquier signo político que sean, se enfrentan a diario con multitud de problemas que aquejan a los ciudadanos, siendo algunos de estos problemas urgentes y a veces imprevistos, por ello los asuntos de conservación del patrimonio local lo tienen en un segundo o tercer plano. Hace tiempo oí decir a un concejal que el Archivo Municipal eran papeles viejos que estaban estorbando, cuando es donde se guarda gran parte de nuestra historia. Puede que sí haya ignorancia del valor que algunas cosas tienen, pero en cuanto se lo hacemos ver, y creo que esa es una de nuestras tareas, cambian de actitud y tengo pruebas de ello con alcaldes y concejales de diversa filiación política.

¿Ha escrito algún libro o publicado algún estudio? ¿Cuántos hasta este momento?
Sí. Cada año la Asociación Cordobesa de Cronistas Oficiales edita un libro con trabajos de investigación que sus asociados hacen sobre sus pueblos o sobre el pueblo que acoge cada año la Reunión Anual, y en ellos he publicado artículos sobre Posadas. La Asociación que yo creé tras mi nombramiento (MALENIA, ASOCIACION CULTURAL), viene investigando y publicando sobre Posadas; fruto de ello son los siete libros que hemos sacado a la luz, algunos ya agotados. En todos ellos he participado de alguna forma: escribiendo el prólogo o presentación, colaborando en la investigación, redactando un capítulo en el caso de uno colectivo, coordinando la edición, etc. Dos de ellos son de mi completa autoría: “POSADAS, 1900-1936, realidad político social en el primer tercio del S. XX” y “POSADAS 1936-1953, Guerra Civil y Postguerra”

¿Cuál de sus obras consideraría como predilecta?
Investigar y escribir sobre la Edad Media, la época romana o la Prehistoria de tu pueblo siempre es interesante para un aprendiz de todo, como yo me considero, pero hacerlo sobre lo contemporáneo, sobre lo que vivieron y sufrieron nuestros padres y abuelos es además apasionante pero doloroso. La investigación de estas dos obras me ha llevado varios años, he sentido la satisfacción de encontrar y exponer hechos sobre Posadas que estaban casi ocultos, he sonreído alguna vez al conocer costumbres de mis paisanos ya olvidadas, y sobre todo en el segundo libro he llorado, lo confieso sin rubor. Para ello he trabajado una voluminosa documentación (220 Consejos de Guerra), rastreado en varios archivos y hemerotecas, recogido muchos testimonios orales, etc.., y todo esto sobre la mayor tragedia que tuvo que vivir Posadas en sus muchos años de historia. Ni que decir que hubiera preferido no tener que escribirlo porque aquello no hubiera pasado.

Bajo su criterio; ¿Puede esconder aún Posadas algunos tesoros culturales ocultos?
Tesoros culturales ocultos, seguro que los hay. Tenemos algunos vacíos históricos, es decir épocas lejanas o cercanas de las que se sabe poco o nada, que están esperando a los investigadores. Y afortunadamente hay aquí un grupo de jóvenes historiadores y otros en camino de serlo que seguro pondrán luz sobre esos tesoros. Tanto el medio físico, ejemplo La Serrezuela, como los archivos son como selvas aún sin explorar.+

¿Está en la actualidad la figura del cronista, valorada?
No sé como es la cuestión en otros pueblos. Aquí hubo un anterior cronista, D. José María García Benavides, que dejó escritos dos libros, “Las pequeñas historias de Posadas, I y II”. Cuando el Ayuntamiento tuvo a bien nombrarme para sustituirlo tras su muerte, propuse crear una asociación donde sumar el interés y los esfuerzos de todo el que quiera investigar y difundir la historia de nuestro pueblo. Enseguida se sumaron un grupo de licenciados y profesores jóvenes y entusiastas de estos temas. El cronista es un funcionario municipal que no tiene asignado un trabajo concreto, puede hacer lo que quiera o no hacer nada, y tampoco está pagado, o sea que no cobra por lo que hace; cada Ayuntamiento puede tener tantos cronistas como quiera, de hecho hay pueblos pequeños que tienen dos o tres cronistas. Yo ya he propuesto a la actual Corporación que debería nombrar cronistas a algunos de estos jóvenes historiadores que hasta han escrito libros sobre Posadas. Lo de mi nombramiento en 2008, no lo interpreté entonces como un premio a nada, sino como una responsabilidad que te cae y a la que debes responder según tus posibilidades.

¿Qué méritos debe tener una persona para obtener el título de cronista oficial de una población? ¿Se necesita algún título universitario para ello?
El anterior cronista de Posadas era abogado, yo soy maestro y muchos de mis colegas de otros pueblos también trabajan en la enseñanza, pero que yo sepa no hay ninguna condición previa. Pienso que sí es aconsejable un cierto grado de formación intelectual y desde luego interés en conocer y difundir la historia local.

¿Todos los pueblos de Córdoba tienen un cronista?
Teóricamente sí aunque tampoco es obligatorio, pero siempre hay algún pueblo en que tras el fallecimiento del que estaba nombrado, pasa un tiempo hasta nombrar a otro. En general somos personas de cierta edad por lo que sería muy conveniente incorporar a jóvenes licenciados.

¿Existen mujeres en el gremio de los cronistas?
Sí. Recientemente se ha nombrado a Mª Isabel García Cano cronista de Cardeña, y también creo que lo va a ser de Fuente Palmera. Se puede ser cronista de varios pueblos a la vez. Maribel, como la llamamos, fue maestra en Posadas y Ochavillo del Río, luego Profesora de Historia en La Carlota y en Córdoba, donde se jubiló hace poco. Investigó el Fuero de Nuevas Poblaciones estando en Ochavillo, que fue su tesina de licenciatura y que se convirtió en un best seller entre los historiadores.

¿Cuáles son los proyectos más ambiciosos que le gustaría realizar?
Debiera ser investigar, aprender más sobre Posadas para poder mostrarlo a mis paisanos, pero hay necesidades urgentes que nos absorben y ocupan mucho tiempo. Le diré algunas:
Completar la digitalización del Archivo Municipal.
Iniciar la instalación del Museo de Historia Local.
Una prospección arqueológica completa de La Serrezuela.
Una cata arqueológica de todo el término municipal.
La recuperación para el futuro museo de importantes piezas que desgraciadamente han sido vendidas a anticuarios o coleccionistas adinerados.
La edición de un estudio sobre el Catastro de Ensenada referido a Posadas, casi terminado de hacer por dos socios de Malenia.
Estudiar la documentación existentes sobre la presencia aquí de la Orden de San Basilio Magno.

¿Qué le falta a Posadas para poder ser un destino turístico cultural?
Este pueblo, como casi todos en Andalucía, tiene importantes atractivos para el turismo que están poco valorados y potenciados. Pero sobre todo cuenta con algo muy importante que no es material: el espíritu acogedor de sus gentes. Posadas es pueblo de “parada y fonda”, hecho a lo largo de y junto a caminos muy antiguos, donde los viajeros paraban a descansar, a reponer fuerzas en sus numerosos mesones y posadas, a abrevar los ganados en sus fuentes, para después reemprender su viaje. Creo que esto, a lo largo de siglos ha influido en el carácter de sus habitantes. Uno de los lemas que el Ayuntamiento pregona es “POSADAS, historia milenaria, tradición hospitalaria”, y me consta que desde hace tiempo se hacen cosas para que la localidad resulte más agradable de visitar.

En su labor como cronista ¿que ha recibido más sinsabores o satisfacciones?
Sinsabores, ninguno. Satisfacciones muchas y alguna sorpresa. Es una gran satisfacción poder ofrecer a mis paisanos cualquier hallazgo que hayamos hecho, ver que cuando convocamos un acto para presentar un libro o celebrar unas jornadas, tenemos una nutrida asistencia. Hay siempre aquí un grupo de unas cien personas que nos acompañan con mucho interés en estos actos. Para mí poder transmitir a otros lo que yo he aprendido es un placer, esa ha sido mi vida profesional durante más de cuatro décadas. Una inesperada sorpresa fue cuando el alcalde Guillermo Benitez me propuso ser cronista; no podía imaginarlo ni sabía bien que era aquello; pensé que el único mérito que podía tener era disponer de tiempo libre, ya que estaba recién jubilado.
Cuénteme un poco su biografía. ¿Cómo llegó a ser cronista oficial de Posadas? ¿Cómo se sintió?
Mi biografía es sencilla, creo yo. Estudié bachiller y Magisterio en los años 50 y por libre; asistía a clases particulares de una maestra y en Junio íbamos a examinarnos a Córdoba, esas eran las posibilidades entonces. Recién terminada la carrera con 19 años trabajé en las Escuelas Salesianas de Posadas y en la escuela que tenían los dueños de la finca La Algamarrilla. Aprobadas las Oposiciones de 1961, estuve un curso en el Colegio Público Jesús en Posadas, luego cinco años en La Ventilla, aldea de Fuente Palmera, y finalmente en el Colegio Público Nª Sª de la Salud de Posadas, hasta que me jubilé en 2001. Aquí fui Director durante ocho años, y Jefe de Estudios durante uno. Mis recuerdos más gratos como maestro son de lo que viví en la aldea de La Ventilla, donde tuve a los niños con más deseos de aprender que nunca encontré. Quiero mucho a aquellos niños, hoy hombres, y a sus familias que siempre me mostraron respeto, consideración y afecto. También los 35 años en el colegio del Barrio en Posadas son para mí inolvidables.

¿Ha logrado algún descubrimiento o logro especial durante su labor como cronista en el municipio de Posadas?
He aprendido muchas cosas de mi pueblo que no sabía: descubrí que hace 115 años se creó una sociedad anarquista en Posadas, que 20 años después unos malenos crearon una logia masónica, que se fundó un Ateneo Popular para impulsar la cultura para el pueblo, etc. Recientemente he recogido por los campos herramientas de piedra del Paleolítico que remontan la presencia de humanos en estas tierras a una horquilla entre 120.000 y 600.000 años, incluso otros que pudieran ser más antiguos aún y que están a la espera de ser confirmados por profesores especialistas, etcetera…