Francisco Javier y Alba abrieron las puertas de F-Rruar


Francisco Javier y Alba abrieron las puertas de F-Rruar, su propio negocio, el pasado 1 de septiembre. Trasladarse a un local en la zona comercial de Posadas –se ubica en la calle Gaitán, 82- supuso entonces un gran paso adelante para ambos. Estos dos jóvenes emprendedores afirman que, a pesar de las dificultades del comienzo, los primeros meses han sido buenos, “la gente lo ha aceptado bastante bien”.

¿Cuál es el nombre de vuestro negocio?
Francisco Javier. F-Rruar, porque es el nombre que me asignaron en el correo electrónico que utilizábamos cuando hice el PCP de electricidad; son las iniciales de mi nombre. Yo monté primero este negocio en mi casa pero, al estar en una cochera, no había mucho tránsito de gente… Por aquel entonces, me hice la página de Facebook; y, cuando ya decidí montar la tienda física, para no tener que cambiar los nombres de la cuenta de Facebook y otras cosas, pues seguí con el mismo nombre, y a Alba no le pareció mal.

¿Quiénes lo gestionáis?
Alba. Nosotros dos.

¿Qué servicios ofrecéis?
Francisco Javier. Tenemos el tema de serigrafía: camisetas, sudaderas, zapatillas, puzles, tazas, llaveros, piedras de pizarra; luego, también nos dedicamos a rotulación de vehículos; y también tenemos el apartado de copistería, fotocopias…
Alba. También lonas, cartelería, publicidad, tarjetas de visita… Es decir, trabajos de imprenta y publicidad.

¿Hacéis vosotros los diseños, o vuestros clientes ya los traen preparados?
Francisco Javier. Muchas veces los hemos gestionado aquí nosotros y, otras veces, el cliente directamente lo ha traído hecho.

¿Por qué os embarcasteis en este negocio?
Alba. Lo habíamos estudiado, nos gustó, nos lo pensamos y vimos que no era mala idea; además, es un negocio que en Posadas no hay, porque existe solo uno pero está más a las afueras del pueblo. Después de ver que en su casa tuvo aceptación y que la gente iba allí, nos dimos cuenta de que en el pueblo tenía que verse más todavía.

¿Qué es lo más gratificante de vuestro trabajo?
Francisco Javier. Muchas cosas: salir a la calle y ver a la gente con una camiseta que has hecho tú, se dan cuenta y te miran, te sonríen…
Alba. O ver un cartel o lonas que has hecho tú… Por ejemplo, el Ayuntamiento ha hecho varias lonas para la feria, y verlas ahí en la calle… En definitiva, ver que vamos hacia adelante.
Francisco Javier. Algo estamos haciendo bien cuando la gente sigue viniendo: eso es lo importante.

¿Con qué dificultades os habéis tenido que enfrentar en estos primeros meses?
Alba. El hecho de empezar, tener que comprar material…
Francisco Javier. Empezar de cero, sin tener nada; tener que dejar esto un mes sin nadie y salir de España a trabajar para poder reunir dinero y llenar la tienda de ropa, hablar con proveedores… También que te conozca la gente.
Alba. Darte publicidad para que te vea la gente y sepa lo que haces.

¿Desde cuándo sois socios de ADEPO?
Francisco Javier. Desde enero de este año.

¿Cuál consideráis que debe ser la labor de una asociación de empresarios?
Alba. Apoyar a los empresarios y darlos a conocer, para que la gente del pueblo acuda a ellos.
Francisco Javier. Para que la gente no tenga que salir fuera, teniendo en el pueblo los mismos servicios. Tenemos que mirar por el pueblo.
Alba. Si se queda el trabajo en el pueblo, seguiremos para adelante.

¿Queréis añadir alguna cosa más?
Hemos tenido apoyo de familiares, amigos… ellos nos han dado ánimo al principio, cuando lo hemos tenido más difícil, diciéndonos “que no os desaniméis”, “seguid para adelante, que lo primero es lo más duro”. Los dos hemos recibido mucho apoyo.