Conocemos el Centro de Mayores de Posadas.


“Es el lugar donde van a finalizar su vida, y se la tenemos que hacer lo más agradable posible”
Una parte muy importante de nuestra sociedad son los mayores, y por ello adquieren un relevante interés las residencias geriátricas. Anteriormente eran considerados como un “depósito de ancianos” pero hoy en día son lugares que ofrecen una calidad de vida.
El Centro de Mayores Vitalia de Posadas tiene 90 plazas de las cuales 35 para personas con transtornos de conducta. Hay residentes de toda la comarca, de Córdoba, e incluso personas de Jaén.
Cuenta con una plantilla de 44 trabajador@s entre enfermer@s, auxiliares, dos médic@s que visitan a todos los residentes, psiquiatra, fisioterapeuta… Realizan Terapia Ocupacional que consiste en actividades según el calendario del año con actos en el centro y fuera de él. Los colectivos de Posadas colaboran haciendo actuaciones para divertir y entretener a los mayores.
La cocina es casera y todos los menús están visados por el médico. Existen servicios de limpieza y lavandería, y mantenimiento de instalaciones. También tiene sus departamentos administrativos correspondientes. Mª Eugenia Luna Gómez es la directora de la institución. Tiene 27 años y es de Córdoba. A ella le preguntamos por la incidencia de la crisis en la residencia. Se está notando en dos sentidos: los conflictos familiares han aumentado y los mayores se traen los problemas económicos de sus hijos y nietos a la residencia. Por otra parte, ha bajado el número de solicitudes de ingreso. Las familias se lo piensan porque es un gasto mensual que muchos no pueden afrontar. Es una lástima ya que muchas son personas necesitan unos cuidados específicos que quizá en casa no tienen.
Pepe Castillo es limeño (Perú), lleva algo más de dos años trabajando en Posadas con Vitalia. Aparte de su función como terapeuta ocupacional junto con Mª Ángeles, él quiere transmitirnos la importancia de un Sociólogo. Algo poco habitual en un centro geriátrico. Realiza un trabajo atípico. Los sociólogos no tienen historia trabajando en estos centros. Ha tenido que hacerse su propia partida de nacimiento, demostrando que esta labor es importante. Una residencia es como una pequeña sociedad con personas con diferentes niveles culturales, diferentes procedencias… que se reúnen en un edificio y se conocen por primera vez. A esto hay que sumarle trabajadores y visitas los fines de semana. La principal función que realiza es escucharlos. Observar a los mayores para ver como se comportan. Ese trabajo es extensivo a los compañeros de trabajo. Con la crisis se están volcando más con las familias. Tiene que escucharlos en el momento que ellos quieren y sobre lo que ellos quieran conversar. Plantean sus inconvenientes, sus dudas y sus problemas familiares y económicos. Pepe es el único sociólogo de la comarca.
Nuestros entrevistados quieren romper con el mal prestigio que tienen las residencias de ancianos y transmitirles a las familias, que dejar a sus padres en la residencia no es abandonarlos.