Posadas celebró la campaña “A Limpiar el Mundo”

El pasado día 16 de Septiembre, voluntarios de ambos sexos de Posadas colaboraron en mejorar su entorno a través de la Campaña de carácter internacional “A Limpiar el Mundo”. El Ayuntamiento de Posadas coordina la campaña y es miembro oficial de “A Limpiar el Mundo” desde enero de 2004. El Consistorio maleno ha sido galardonado recientemente, a nivel nacional, con el Primer Premio a las Buenas Prácticas Locales por la Biodiversidad, en la modalidad de Sensibilización Ciudadana, por la iniciativa “A Limpiar el Mundo – Posadas”.
Esta actividad gratuita es apta para todas las edades (si bien los menores de 18 años han de ir acompañados de un tutor). El lugar y la hora de encuentro fue en la Plaza de la Estación a las nueve de la mañana. Desde allí y en vehículos particulares los voluntarios se desplazaron a la zona de limpieza, donde la organización, que recomendó utilizar calzado cerrado y pantalón largo, hizo entrega en un acto público, de un certificado de voluntariado a todos los participantes.

Dolmen Megalítico
El técnico de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Posadas, Juan Luis Pons, explicó que el “arquito” es la puerta de entrada a la antigua fortaleza que había en Posadas, por eso desde lejos la población malena parece un castillo porque antiguamente existía uno, y se calcula que data del siglo XIV más o menos. El dolmen que existe tiene 4.500 años de existencia. Pons manifestó también que existe otro dolmen que está cercado y está aún pendiente de excavarse y cuando se produzca dicha excavación puede que se acredite que tiene más años que el primero que tiene cerca de unos nueve metros de largo. El dolmen era una tumba donde se enterraba a los antepasados malenos y posiblemente para ellos sería un lugar sagrado. Estaba construido por grandes piedras calizas del entorno que se hincaban verticalmente en el suelo y formaban dos paredes paralelas, luego se cerraban. Durante la excavación de esta tumba megalítica se diagnosticó que se trataba de un dolmen de galería, es decir, de un monumento megalítico que constaba de un único espacio, una cámara alargada de casi 8 metros de longitud por 0'80 a 1'5 metros de ancho. Está compuesto por 11 grandes rocas o lajas por cada uno de sus lados fijadas en la tierra, a unos 1'7 metros de profundidad, más algunas rocas de menor tamaño, y una gran laja de cierre en su cabecera. La entrada se cierra con lajas algo más pequeñas.
En su interior fueron hallados, en una zona más o menos central, un paquete de huesos largos y dos cráneos, un ajuar funerario compuesto por un conjunto de pequeñísimos fragmentos de cerámica lisa, dos puntas de flecha de sílex, ocho fragmentos de láminas también de sílex, tres núcleos laminares y tres lascas, una de ellas laminar y un fragmento de roca negruzca que presenta tres planos de pulimentación.
En cuanto a su disposición, el Dolmen marca una orientación noroeste-sureste, característica estándar de esta tipología dolménica. La conclusión principal es que el Dolmen de la Sierrezuela se encuentra ubicado en una de las zonas más altas de este monte, dominando tanto el valle del Guadalquivir como el del Guadal baída; se data entre el Neolítico final y los primeros momentos del Calco lítico por los ajuares que presenta, y su orientación se establece cumpliendo la premisa de establecer la entrada hacia la salida del sol y la cabecera hacia poniente, quizás simbolizando el paso de la vida a la muerte. Es el monumento megalítico más cercano al Gran Río y posible indicador del germen de la actual Posadas, hace 4.000-4.500 años.